jueves, 7 de agosto de 2008

EL TRABAJO DEVASTADOR DE LA DERECHA ENRIQUECIDA Y LA CLASE MEDIA ADORMECIDA EN LA POLÍTICA Y ECONOMÍA ARGENTINA

Rubén Caligaris. Estudiante de 5to año de Psicología, UNR.

¿Cómo entender más de tres meses de lock-out ? ¿Cómo pensar semejante acto de injusticia para el pueblo argentino, cuando un gobierno toma una medida totalmente favorable para su economía?
Contrarios al pensamiento de las cuatro entidades agrarias, los grandes economistas apoyaron la resolución 125 , decían que era una medida que favorecía la producción interna. Pero, ¿qué son las retenciones?. Son un impuesto a las exportaciones, en este caso de granos, oleaginosas y derivados. Capta una parte de la renta extraordinaria motivada por los altos precios internacionales (que tiene que ver con la devaluación del peso en nuestro país). Desde la Constitución Nacional de 1853, los impuestos al comercio exterior, como las retenciones, es recaudado por el Estado Nacional.
Las retenciones permiten controlar el mercado interno, regular sus precios y el impacto de la volatilidad de los mercados internacionales. También limita la sojización que está desbastando los suelos argentinos, así como nuestra salud, ya que los agroquímicos que les ponen y que expanden en el aire son sumamente cancerígenos . Al ser diferente los porcentajes de retenciones en los diferentes cultivos, permite diversificar la producción y combatir el monocultivo de soja.
Suponiendo que se quiten completamente las retenciones, aumentaría la producción y exportación de soja (que se exporta en un 95% de lo producido). Caería la producción de otros cultivos y la provisión a su mercado interno. Esto lleva directamente a la inflación .
Entonces, las retenciones equilibran la producción de distintos cultivos y entre distintas producciones y de esa manera se regulan los precios internos.
Además, estamos inundados de esa visión capitalista propia de la modernidad de libre funcionamiento de los mercados. Entonces todo intervención del Estado se ve como “distorsión”, “autoritarismo” (se habla del “tonito soberbio” de la presidenta), lo cual es un error. Visto de esa manera, se puede llegar al límite de decir que cuando el Estado provee educación pública y gratuita distorsiona el mercado de los servicios educativos privados.
En los discursos de las cuatro entidades agrarias se escuchaba que el campo es lo que más producía en el país, que vivíamos del campo. Es falso, porque aunque es una parte importante de la economía, no es la fundamental. Y obviamente que, como dice Aldo Ferrer , necesita de industrias para que haya valor agregado, si es mayor lo que exportan (el sueño de un país agroexportador) la economía se “desgrana”.
Además, “el campo” paga muy poco de impuesto a las ganancias. Y no es el sector que más empleo da, pero sí lleva un récord (negativo): es el que menos paga, y el que más emplea en negro.
Haciendo una digresión más, cuando se habla del “campo”, no se incluye el Frente Nacional Campesino que nuclea a varias organizaciones (MOCASE, MOCAFOR, etc.), que son campesinos que hace tiempo que reclaman por sus tierras, porque la Federación Agraria Argentina (FAA) hace años que intenta expulsarlos de ellas, a mano armada si es necesario. Ellos son los verdaderos pequeños productores (ni siquiera llegan a producir excedente), y estaban totalmente a favor de las retenciones.

Luego de este recorrido argumentativo de nuestra posición ante semejante conflicto, lo pensaremos ayudados de otras concepciones.
Ya hemos hablado de la visión capitalista moderna. Erich Fromm en el año 1976 publica su obra ¿Tener o Ser?. Construye una ciudad utópica muy particular. No es lo más común leer una utopía en el siglo XX . Dice: “…la Ciudad del Ser [cuyo nuevo tipo de hombre vivirá] la alegría que procede del dar y compartir y no del acumular y del explotar”. Indica una sustitución de la modalidad del tener, en la cual se es por lo que se tiene, por la del ser, en la que se es plenamente siendo activo y creativo, amando y dando, con el uso de una razón crítica, como guía hacia libertad y la independencia.
Estas ideas ya las venía elaborando Gabriel Marcel, que en 1935 publica Ser y Tener que plantea que desde el inicio de la ciencia y técnica modernas el hombre tiende a la posesión. Reducido a lo que tiene y lo que hace (propiedades y funciones) el hombre moderno ha perdido el sentido del ser, en mí y en el otro. Se valora por lo que se tiene, se tiende a la explotación, al dominio, en provecho personal.
Estos pasajes nos permiten una interrogación nueva de la actualidad. En ese impulso desmedido al consumismo que es capaz llevar a la destrucción de la naturaleza, contaminar el ambiente, perjudicar la economía del país, para el enriquecimiento propio; se llega a codiciar la tierra como una propiedad privada de pleno derecho, hasta de su desgaste. Y además, condujo a las grandes masacres que han sido cometidas en la historia de nuestro país por una de las entidades agrarias que hoy ha vuelto a perjudicarnos a todos, la Sociedad Rural, y ha sido apoyada nuevamente por un partido político que tuvo un papel importante para anular la Resolución 125 (la Unión Cívica Radical: Irigoyen en aquella época, Cobos hoy en día, los dos buenos compañeros de la Sociedad Rural). Y en la actualidad, como dijimos, a los pequeños campesinos (muchos de ellos descendientes de indígenas), continúan expulsándolos de sus tierras.
Toman la tierra como una posesión y se piensa que el Estado no debe interrumpir su explotación para producir ganancias.
Entonces, tenemos a una clase alta que lucha por sus intereses. Y en esa lucha maneja una propiedad muy importante que tienen: los medios de comunicación, que son grandes productores de ideologías. La clase media y parte de la clase baja adoptó la posición de la clase alta, identificándose con ella (en vez de tomar plena conciencia de su propia condición), y terminó luchando por los ricos (cacerolazo mediante, que nos recuerda su origen en el cacerolazo de esas viejas chilenas que pedían que saquen a Allende para que entre el dictador Pinochet).
Podríamos hablar del efecto masificador (en el sentido de Heidegger, que conduce a una individualidad diluida, sometida al señorío de los otros ) de los medios de comunicación, que operan hoy en día como controladores de las masas y como grandes productores de ideologías. El 90% de los medios los tiene el Grupo Clarín, que infunde una información siempre conveniente para las grandes barrigas argentinas. Por eso es fundamental que se modifique la Ley de Radiodifusión en Argentina, ya que está vigente la de la última dictadura, y que fue empeorada por el gobierno de Menem. Necesitamos una ley que ponga límites a la compra de acciones de los medios masivos de comunicación, que sea mayoritariamente del Estado, es decir, un bien público.
De esa manera se podría infundir mayor información a la población, para que sea conciente de que no hay que luchar por lo que más tienen, sino para que no haya tanta injusticia social, que no muera más gente de desnutrición, que haya más trabajo, para impulsar una redistribución de las riquezas. No sabemos si esto conduciría un pasaje del tener al ser, pero sí a que tengamos todos de una manera más equitativa, y a que podamos cuidar más nuestra naturaleza, para el bien de las generaciones futuras.



BIBLIOGRAFÍA

- Colomber, Eusebi; “El pensamiento alemán de Kant a Heidegger”, Tomo III.
- Luetich, Andrés; “Beata y Sofía”.
- Vasconi, Rubén ;“Perspectivas”.
- Suplemento Cash de Página/12: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/cash/17-3542-2008-07-06.html Discurso de Aldo Ferrer en la Comisión de Agricultura en Diputados, del 25-06-2008.

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