viernes, 4 de diciembre de 2009

Barrio Tablada: violencia, impunidad, desempleo, corrupción, y miedo: un verdadero “cóctel explosivo”.

“Un mundo donde quepan todos los mundos”

Algunas propuestas desde la Biblioteca Pocho Lepratti, una institución de ese barrio

Escribe: Psicólogo Carlos Nuñez.(Director BPPL)

En la fecha el periodista Hernán Lascano vuelve a honrar la profesión elegida, realizando otra profunda investigación acerca de la conflictiva situación que se vive en nuestro barrio (* nota que se pone a disposición de los lectores) y que la ha llevado a ser, junto a barrio Ludueña, los dos sectores donde alcanza su mayor nivel la violencia cotidiana de la ciudad.

Muchas son las causas que señala el periodista, como ya lo habían hecho anteriormente él y otros integrantes de la Sección Policiales del diario La Capital. Se señalan ahí las disputas entre diversos grupos por el control de la distribución de drogas, la difícil situación abierta tras la normalización institucional del club Newells Old Boys, dado que se han desarmado “múltiples operaciones ilícitas” tras la caída del jefe de la barra brava de ese club, “Pimpi” Caminos y un amplio sector que lo rodeaba. Es necesario añadir, como decimos en el inicio de nuestra página, los efectos del desempleo, la precarización y las vulnerabilidades que se manifiestan como consecuencias que dejó la primacía del proyecto neoliberal en la zona. Así podemos afirmar, a través de nuestro trabajo cotidiano altos niveles de repitencia y abandono escolar, una cada vez mayor cantidad de chicos que están sólos y rebuscándoselas en las calles durante largas horas, enormes dificultades para insertarse en situaciones de trabajo digno para los padres o madres de niños menores, que a su vez, comienzan a ser “tentados” para obtener recursos “fáciles”, donde la vida pasa a tener cada vez menos valor y sentido. Nada de ello sería posible, por supuesto, sin la “participación o consentimiento” de las instituciones encargadas de implementar y administrar la ¿justicia?.

A esta complicada situación debemos agregar otros elementos. La zona de Tablada tiene muchas dificultades aún para unificar el trabajo de los diversos espacios de movimientos sociales, centros comunitarios, organizaciones estatales, escuelas, centros de salud, grupos de jóvenes, clubes que aún no han logrado romper el nivel de fragmentación para trabajar de manera más articulada.

Otro hecho a destacar, lo volveremos a encontrar en La Capital, pero ésta vez no será en la destacada nota de Lascano. Si entramos a la página web del citado medio, nos encontraremos con las opiniones de lectores, al pie del artículo. Ella representan una suerte de reafirmación de los conceptos vertidos por un sector Ella representan una suerte de reafirmación de los conceptos vertidos por un sector comunicacional (ubicado claramente en las antípodas de los periodistas autores de la mencionada investigación) que incide fuertemente en nuestra sociedad como “formadores de opinión”. Son esas voces, las que también se dejan escuchar mucho en el barrio, proponiendo la “solución final”. Barrerlos, quemarlos, pasar la topadora, liquidarlos son algunas de las denominaciones con las que se pretende más represión, más violencia que por supuesto no hace otra cosa que pretender apagar el fuego con nafta. Dirigido todo esto a quiénes? Pues sobre todo a quienes son jóvenes y mucho más si son pobres, La ecuación delito = pobreza hace rato que ha sido instalada, sobre todo por aquellos que se han robado las riquezas nacionales, la soberanía, y tantas otras cosas, pero han sido defendidos desde el poder más corrupto, sembrando más y más impunidad a la vez que se riega con demonizaciones…. Y así , reina el miedo, la vida de ninguno parece valer nada y se paralizan las relaciones sociales, porque todo “otro” es sinónimo de peligrosidad…

Y nosotros, desde la biblioteca ¿ qué pensamos, qué proponemos?

No vivimos en una isla, quedamos muchas veces al día ante enormes dificultades en las que no sabemos cómo actuar y expuestos a un montón de situaciones complejas.
Pero creemos en el trabajo de hormigas, como Pocho. En proponer encuentros, en propiciar el diálogo, la palabra, ante los que claman por el encierro, el silencio, el pedido de muerte. Creemos que debemos trabajar articuladamente, todos los que no sabemos como enfrentar esto, que somos todos tomados individualmente, pero podemos potenciarnos, si nos juntamos y abrimos nuestras cabezas, nuestras prácticas y pensamos otras estrategias que sean verdaderamente inclusivos.

Están quienes, ante la crisis, sólo conciben un mecanismo de “fuga para adelante”. Siguen así proponiendo las recetas excluyentes que ya mostraron su profundo fracaso: las respuestas de los barrios cerrados, de la mano dura, de la tolerancia cero. Tenemos que ver y discutir colectivamente proyectos que contengan posibilidades de trabajo, de creación de nuevos escenarios, de re-pensar la justicia y las institucionalidades.

Desde la Biblioteca Pocho Lepratti pensamos que tenemos que crear otras situaciones culturales, volver a utilizar desde los recursos que tenemos en el arte, la educación, el juego, y todas las herramientas económicas y simbólicas que dispongamos ponerlas al servicio de un proyecto de transformación social. E invitar a que nos sumemos con asociaciones, gremios, con proyectos económico productivos, con centros comunitarios y culturales barriales y espacios estatales y movimientos diversos (como por ej: la Coordinadora de Trabajo Carcelario, la Mesa Regional de la Infancia, etc ), con comunicadores , para ir trabajando en lo concreto con situaciones que vayan rompiendo las enormes y salvajes asimetrías, que realicemos en las instituciones y esquinas de los barrios encuentros, recitales, que impulsemos actividades multidisciplinarias y con todos los sectores sociales, aprendiendo a escucharnos, a generar nuevos vículos y lazos sociales y a poder pensar colectivamente y desde el respeto a las diferencias cómo empezamos a producir ese “mundo donde quepan todos los mundos”

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